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Algarabía

Cuerpo a la vista

Cuerpo a la vista

Cuerpo a la vista (Octavio Paz)

Y las sombras se abrieron otra vez y mostraron un cuerpo:
tu pelo, otoño espeso, caída de agua solar,
tu boca y la blanca disciplina de sus dientes caníbales, prisioneros en llamas,
tu piel de pan apenas dorado y tus ojos de azúcar quemada,
sitios en donde el tiempo no transcurre,
valles que sólo mis labios conocen,
desfiladero de la luna que asciende a tu garganta entre tus senos,
cascada petrificada de la nuca,
alta meseta de tu vientre,
plata sin fin de tu costado.
tus ojos son los ojos fijos del tigre
y un minuto después son los ojos húmedos del perro.
Siempre hay abejas en tu pelo.
Tu espalda fluye tranquila bajo mis ojos
como la espalda del río a la luz del incendio.
Aguas dormidas golpean día y noche tu cintura de arcilla
y en tus costas, inmensas como los arenales de la luna,
el viento sopla por mi boca y su largo quejido cubre con sus dos alas grises
la noche de los cuerpos,
como la sombra del águila la soledad del páramo.
Las uñas de los dedos de tus pies están hechas del cristal del verano.
Entre tus piernas hay un pozo de agua dormida,
bahía donde el mar de noche se aquieta, negro caballo de espuma,
cueva al pie de la montaña que esconde un tesoro,
boca del horno donde se hacen las hostias,
sonrientes labios entreabiertos y atroces,
nupcias de la luz y la sombra, de lo visible y lo invisible
(allí espera la carne su resurrección y el día de la vida perdurable)
Patria de sangre,
única tierra que conozco y me conoce,
única patria en la que creo,
única puerta al infinito.

Fotografía de Olivier Marrache

Sant Jordi

Sant Jordi

Contra la lectura

Se acerca el Día del Libro y no son pocos los inconscientes que aprovechan para recomendar la lectura, aunque sea de un libro de cocina. Ante tanta papanatada acerca de los mundos que se abren cuando uno abre un libro y el placer casi sexual de acariciar un viejo tomo de cuentos de Chejov, creo conveniente recordar los peligros que trae consigo eso de leer, por mucho que esté de moda.
Hay que comenzar por lo evidente: leer le deja a uno ciego para cualquier cosa que no sea el libro. Mucho se ha hablado acerca de la posibilidad de prohibir fumar mientras se conduce, pero es que conducir mientras se fuma sustancias ilegales, estando completamente borracho y hablando por el móvil es más seguro que hacerlo mientras se lee. Es que uno no debería ni cruzar la calle con un libro en las narices, al no poder asegurarse de que el semáforo está realmente en verde.
Por tanto y de entrada, leer puede matar.
La lectura afecta además al cambio climático. Por supuesto, de forma negativa. Y es que por cada libro que se edita hay que talar decenas de árboles que dejarán, evidentemente, de fabricar oxígeno. Leer en una pda no ayuda, ya que esto contribuye a incrementar el consumo de energía. Por supuesto, también aumenta este consumo el procesamiento que requiere el reciclaje de papel.
Leer contribuye asimismo a aumentar las desigualdades. Cuando alguien lee y otro no lo hace, crece la brecha entre cultos e incultos, dejando (en principio) en clara desventaja a estos últimos. Por otro lado, donde más se lee es en los países ricos, ya que en los pobres bastante tienen con sobrevivir al dictador de turno. Por tanto, habría que dejar de leer por solidaridad con el tercer mundo. De este modo les daríamos a los países pobres tiempo suficiente para alcanzar nuestro nivel cultural, en caso de que esto sea necesario y deseable, cosa aún muy discutida.
Los libros incluso aumentan el índice de criminalidad. Cabe recordar que son relativamente pocos quienes se atreven a robar una joyería o tirarle del bolso a una ancianita. Pero son más los que no dudan en meterse un libro bajo el abrigo y largarse sin pagar, aun en el caso de que la librera sea una viejecita y el autor un antiguo joyero como Juan Marsé.
Esto de robar libros causó estragos hará veinte o treinta años: casi todos los miembros de la generación que ahora tiene entre cuarenta y cincuenta relatan cómo robaron un libro en una librería de viejo parisina. En caso de que al menos la mitad sean sinceros, la mayoría de librerías de viejo de París habrá quebrado, sin que a nadie le importen los hijos hambrientos de los dueños.
Por otro lado, ¿qué hay de los lectores pasivos? Todos hemos tenido que soportar en alguna reunión de amigos al típico pesado que dice algo así como "precisamente leía el otro día que los delfines no son tan inteligentes como se dice" o "esto me recuerda a esa divertidísima novela de Wodehouse en la que". A ver. Cada uno puede hacer con su cerebro lo que quiera. Martillearlo, agujerearlo, estudiar para dentista o incluso llenarlo de letras. Pero los demás no tenemos la culpa, no tenemos por qué sufrir lo que uno piense acerca de La Metamorfosis o si el Quijote habla en realidad de lo duro que es ser un podólogo frustrado.
Sin duda, hay aún más motivos para no leer. Aunque con estos yo creo que bastaría para plantearse una posible prohibición. En todo caso, valgan a modo de advertencia a los incautos que se dejan manipular fácilmente por los medios de comunicación y podrían acabar comprando algún libro este sábado --aunque sea de cocina-- y, horror, leyéndolo. Sí, los escritores también tienen derecho a comer, no lo niego, pero que se busquen un trabajo digno que no perjudique a los demás. Que piensen que una de sus hijitas pequeñas e indefensas podría acabar leyendo uno de sus libros. Y, en consecuencia, muriendo en un terrible accidente de tráfico.

http://jaime.antville.org

Heresy

Heresy

He sewed his eyes shut because he is afraid to see.
He tries to tell me what I put inside of me.
He’s got the answers to ease my curiosity.
He dreamed up a God and called it christianity.
Your God is dead and no one cares.
If there is a hell, I will see you there.
He flexed his muscles to keep his flock of sheep in line.
He made a virus that would kill off all the swine.
His perfect kingdom of killing, suffering and pain.
Demands devotion atrocities done in his name.
Your God is dead and no one cares.
Drowning in his own hypocrisy.
And if there is a hell, I will see you there.
Burning with your God in humility.
Will you die for this?


–Nine Inch Nails

Najjar

Najjar

Para huir del resurgir de la Falange, de esos flashbacks con que nos obsequian los recalcitrantes defensores de la moral y el orden que de nuevo asaltan librerías brazo en alto, para escapar de la catequización masiva, el parque temático Vaticano y las homilías del cardenal Ratzinger, propongo una visita a la bellísima web del artista alemán Michael Najjar. La página incluye su obra gráfica y también reportajes fotográficos de diferentes países.

Mientras escribo esto, oigo el repicar de campanas que anuncia la elección de un nuevo papa. Crujen los miembros en los potros de la Santa Inquisición. Show must go on.

Ratzinger Z

Ratzinger Z

Y la Santa Inquisición se hizo carne...

"El mejor antídoto contra el totalitarismo político, es el totalitarismo eclesial".

"Cuántos vientos doctrinales hemos conocidos en estos últimos decenios, cuántas corrientes ideológicas, cuantas modas de pensamiento. El pensamiento de muchos cristianos ha sido muchas veces zarandeado por esas olas, arrojado de un extremo al otro: del marxismo al liberalismo, hasta el libertinaje, del colectivismo al individualismo radical, del ateísmo al misticismo religioso, del agnosticismo al sincretismo".

"La verdad no se determina mediante un voto de la mayoría".

–Cardenal Ratzinger, ahora mutado en Benedicto XVI

Texto completo de su programa electoral.

Banda sonora: Mazinger Z

14 de abril

14 de abril

Por la república

Manuel Azaña  

La política consiste en realizar. La política se parece al arte en ser creación. Una creación que se plasma en formas sacadas de nuestra inspiración, de nuestra sensibilidad, y logradas por nuestra energía. La política es, pues, confianza en el esfuerzo, optimismo. No hay política de hombres desengañados, de hombres tristes; no hay política de hombres circunspectos, que no quieren arriesgarse a fracasar; no hay política de hombres fútiles; la política está reñida con el esnobismo. Nosotros hemos rebasado aquella etapa decadente del espíritu español que contaba por meses y aun por días el tiempo que le faltaba para desaparecer. Desechamos la opresión del pasado y las añoranzas históricas. De frente a la realidad, por adversa que parezca, hemos de modelarla con nuestras propias manos.
A esto nos llaman la vocación y el deber. Iremos todos los españoles que quieran igualar esta condición con la de hombres libres. Todos ellos, pero ninguno más. Los tímidos, los espectadores benévolos, no los queremos; que pierdan su rancia doncellez y vengan con nosotros, o se vayan para siempre con el enemigo. Cualquiera que sea nuestro oficio, cualquiera que sea la formación mental y moral que hayamos recibido, los que entremos en este combate debemos ir poseídos del magnífico, envidiable e incontrastable fanatismo por la idea. Debéis templaros en ese fanatismo. Cuando todo está dicho, explicado y probado, es hora de conducirse creyendo a cierra ojos que la idea nos dará la verdad social española. No temáis que os llamen sectarios. Yo lo soy. Tengo la soberbia de ser, a mi modo, ardientemente sectario, y en un país como éste, enseñado a huir de la verdad, a transigir con la injusticia, a refrenar el libre examen y a soportar la opresión, ¡qué mejor sectarismo que el de seguir la secta de la verdad, de la justicia y del progreso social! Con este ánimo se trae la República, si queremos que nazca sana y vividera. La República no puede surgir como un mal menor, originado en la podredumbre y corrupción de un régimen, sino como criatura de nuestra energía, fecunda y activa, segura de sí misma. La República tendrá que combatir con una mano mientras edifica con la otra. Los tiempos serán entonces más difíciles que los actuales, porque habremos echado sobre nosotros la responsabilidad del porvenir de España. No nos bastará barrer de un escobazo el infecto clericalismo del Estado, ni acabar con la demagogia frailuna que a los liberales moderados de hace un siglo ya les parecía repugnante. Éstas son medidas policíacas que en una hora se conciben y se ejecutan en un día. No nos bastará concluir con el militarismo para que no vuelva a surgir en el pecho de algún general la extraña iluminación de querer redimirnos a fuerza de buena voluntad.
No nos bastará con asegurar la libertad de conciencia y la libertad religiosa con todas las consecuencias que ello trae en la vida civil y pública. No nos bastará ofrecer a todos los pueblos hispánicos aquellos términos de concordia que subsanen, si es posible, las aberraciones opresoras de quienes identifican la patria con el símbolo religioso y el símbolo regio. Necesitaremos dilatar la República en el tiempo, propagándola en las generaciones que nos sucedan, para lo cual la escuela deberá ser nuestra; y necesitaremos arraigarla en las más profundas capas de la democracia, para lo cual deberemos demostrar con actos que la República es la condición inexcusable del progreso social. La República cobijará sin duda a todos los españoles; a todos les ofrecerá justicia y libertad; pero no será una monarquía sin rey: tendrá que ser una República republicana, pensada por los republicanos, gobernada y dirigida según la voluntad de los republicanos. A esta obra llamamos a todos los que piensan como nosotros, sean jóvenes o viejos. Es vana en política esa distinción. En política, las gentes no se clasifican por edades, sino por opiniones. Hay viejos que son militantes gloriosos del republicanismo. Hay jóvenes que a título de modernidad remedan el pensamiento fascista. Nosotros queremos trabajar con nuestros iguales en ideas. Todos juntos acertaremos a darnos lo que más falta nos hace: una España libre a la que podamos servir sin amargura.

Manuel Azaña, 11 de febrero de 1930

The Influencers

The Influencers

De cómo poner en evidencia al Banco Mundial, cómo llegar hasta la mismísima BBC haciéndose pasar por portavoces de Dow Chemicals y reconocer públicamente la responsabilidad en la catástrofe de Bhopal y anunciar indemnizaciones, de cómo enfrentarse al sistema con sus mismas armas: hablamos de The Yes Men. Estos días se ha celebrado el Barcelona, en el CCCB, el festival de acción mediática y entretenimiento radical, The Influencers, en el que han participado diferentes grupos que utilizan el diseño gráfico, el videojuego, el marketing político y el arte para intervenir de forma directa en el flujo de información, desenmascarar a las grandes corporaciones y desnudar al sistema.
"¿Sabes cómo los espejos deformantes exageran tus rasgos más horrorosos? Nosotros hacemos esta misma operación, pero con las ideas. Nos parece bien que mientras hablamos la gente pueda ver distorsionadas sus ideas en nuestro juego de espejos. O por lo menos esto es lo que tratamos de hacer, pero resulta que esta imagen distorsionada siempre les resulta absolutamente normal", The Yes Men.
¿Un atisbo de esperanza?

¡Al abordaje!

¡Al abordaje!

La Federación de Consumidores en Acción (FACUA) ha puesto en marcha a través de su portal en Internet una campaña de recogida de firmas para reivindicar la modificación del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual que se va a aprobar el viernes para acabar con los sistemas anticopia en obras musicales y audiovisuales, que recortan los derechos de los usuarios, y la actual imposición de un canon injusto y arbitrario por la compra de CDs y DVDs vírgenes, los equipos informáticos, las conexiones a Internet y cualquier otro dispositivo informático y sistemas de almacenamiento o reproducción digital.
Más en Puta SGAE.

¡A firmar contra los verdaderos piratas!

La imagen del día

La imagen del día

Fernando Alonso ha ganado el Gran Premio de Bahrein.
Al parecer, también ha muerto un ciudadano que respondía al nombre de Carol Wojtila.

Las bestias negras

Las bestias negras

Todo el mundo tiene sus bestias negras: la que encabeza ahora mismo mi hit parade, después de que José Mari haya optado por pasarse al top manta (¡y que le dure mucho su nuevo estado!), es el ministro Bono, icono del spanish bizarro al que no podría superar siquiera un cruce entre los hermanos Calatrava y Jesús Gil. Mi aprisco particular se ha ido ampliando con el tiempo, pero algunas de las primeras reses aún ramonean por los prados y hasta se erigen en dueñas y señoras de la majada a la primera de cambio. Hay una especialmente rebelde, Juanito, que pese a que lleva más de veinticinco años cabeceando contra el abrevadero, de vez en cuando la lía y no tengo más remedio que colocarle entre las fauces una bandera tricolor para recordarle que como ha venido se puede ir un día, cosas de la res publica. Otra, de aspecto apacible y bonachón, atesora más veneno que un áspide, pero no hablaremos de ella hoy porque “ya ve y toca a Dios”. Y aún goza de muy buena salud, pese a estar sobrealimentada, una especialmente agresiva con una propensión especial a erigirse en apisonadora y destruir todo a su paso: la perversa Ariel, que Alá la tenga siempre en el infierno. El redil se me queda pequeño: las bestias negras son longevas y resistentes, y se reproducen con facilidad. Tendré que ir pensando seriamente en la eutanasia antes de que se produzca una verdadera rebelión en la granja.

Cónclave

Cónclave

Me concierne / No me concierne

Javier Ortiz

Karol Wojtyla, alias Juan Pablo II, agoniza.
–¿Y tú qué por qué tienes que hablar de él, si eres ateo? –me dice por enésima vez mi buen amigo Gervasio Guzmán.
Primer punto: yo no me defino como ateo. No sitúo la idea de Dios en el capítulo de los asuntos que me mueven a tomar partido. No creo en la existencia de Dios, desde luego, pero hay muchísimas otras entelequias en cuya existencia tampoco creo, y no por ello asumo ninguna bandería específica. Por ejemplo: no creo en los fantasmas. Ni en las sirenas. Tampoco creo que existan los marcianos. ¿Habré de definirme por ello como afantasmal, asireneo y amarcianita? Espero que no.
El debate sobre la existencia o inexistencia de Dios –de todos los dioses, en general, y de cada uno de ellos, en particular– no me concierne.
Pero cabe examinar la trayectoria vital de Karol Wojtyla, lo mismo que la realidad de la iglesia que ha encabezado durante tantos años, al margen de su pretendida conexión con tal o cual divinidad, como fenómenos estrictamente humanos.
Siendo así, asumo el viejo aforismo latino: «Nihil humanum a me alienum puto». Nada humano me es ajeno. Lo humano me concierne.
Es probable que Karol Wojtyla fallezca en las próximas horas, si es que no se ha muerto ya. Y apuesto uno a diez –otra apuesta que nadie me aceptarᖠa que los editoriales de cientos de periódicos de todo el mundo harán el mismo balance ramplón. Hasta puedo predecir el titular: «Luces y sombras de un papado». Las luces: su honda preocupación social, su lucha por la paz, etcétera. Las sombras: sus posiciones retrógradas en materia de costumbres, familia, sexo y demás.
Es un balance falso.
Un balance correcto requiere de magnitudes del mismo tipo. La supuesta «honda preocupación social» y la tan mentada «lucha por la paz» de Karol Wojtyla no ha traspasado jamás la frontera de las proclamas y los discursos. En la práctica, ha tenido excelentes relaciones con las más altas autoridades del neoliberalismo, el neocapitalismo y la neoexplotación a escala internacional, lo mismo que con los señores de la guerra del mundo entero, empezando por George W. Bush. De hecho, no ha movido un dedo para que las inmensas riquezas que posee la Iglesia Católica –en terrenos, en edificios, en obras de arte– hayan salido al mercado, así sea en proporción mínima, para obtener con qué dar socorro a los parias de la Tierra. En cambio, las batallas que Karol Wojtyla ha encabezado contra el control de la natalidad, contra el uso de profilácticos en las relaciones sexuales, contra la igualdad de derechos de las mujeres (dentro de su propia iglesia, para empezar), contra el derecho al aborto, contra el divorcio, contra los avances de la genética con fines terapéuticos... y un largo etcétera, han sido reales y muy reales, y han repercutido gravemente sobre millones de personas a lo largo y lo ancho de todo el mundo.
¿Luces y sombras? Con las luces de la trayectoria vital de ese caballero no se podría iluminar ni el camino del infierno.
Suerte tiene de que no exista el reino de las tinieblas.

El fascismo impune

El fascismo impune

Cuando crees que ya nada puede sorprenderte o indignarte aún más que lo ya visto y oído en los últimos tiempos, vuelve a aparecer el doctor Mengele, ese siniestro y acomplejado fuhrercito que mueve los hilos de la derecha española desde su laboratorio de armas químicas, conocido por las siglas FAscismo ESpañol y subvencionado por el Ministerio de Cultura, y dispersa a bombo y platillo, con versión inglesa incluida para su mejor propagación, un nuevo virus en forma de vídeo sobre el 11-M que convierte al vídeo manipulado de Telemadrid en un cuento infantil inofensivo. El ectoplasma de la pradera, como lo ha bautizado Maruja Torres, de haber nacido en otra época habría sido juzgado por alta traición por sus conspiraciones en el extranjero, en una verdadera democracia habría sido condenado por el borrado y robo de documentos, manipulación y despotismo, y juzgado en un tribunal internacional por colaboración en crímenes de guerra. Sin embargo, el skin de Génova campa a sus anchas difundiendo el nuevo fascismo desde una peligrosa organización que elabora las directrices doctrinales del partido al que pertenece. El gobierno debería aplicar esa ley de partidos que junto con el PP promovió y aprobó aprovechando el exclusivo pacto antiterrorista que ambos suscribieron tan entusiastamente e ilegalizar inmediatamente un partido que ensalza e incita al terrorismo ideológico. A ver si toma nota el fiscal general del estado de una vez por todas.

Desmentido del documental "Tras la mascre" de la FAES

Se abre la veda

Se abre la veda

Se avecina galerna con fuerte marejada. La política de este país se parece cada vez más a un estercolero y se libra en los medios de comunicación o mediante técnicas mafiosas propias de una guerra sucia en lugar de en las instituciones. Corren rumores de la aparición inminente de un nuevo documento gráfico escabroso en el que el talibán de las ondas, Fedeguico, se explaya carnalmente con Amando, el sociólogo. Un documento al estilo del vídeo de PJ y Exuperancia, quien ahí sigue, intoxicando y manipulando con el caso Huarte y la trama del 11-M sin que nadie se querelle por sus calumnias. Mal vamos si la manera de combatir a un personaje siniestro y peligroso como es el agitador de la COPE consiste en rebajarse a su despreciable nivel y hacer públicas imágenes íntimas del mismo en lugar de llevarle a los tribunales por su constante incitación al odio y la xenofobia, por su maquiavélica tendencia a la intoxicación y por sus declaraciones vinculando al gobierno con un golpe de estado o implicándolo en el atentado del 11-M. Volvemos a los tiempos de la guerra sucia, del descenso a las alcantarillas, de las maniobras orquestales en la oscuridad, de la política basura, de la hipocresía llevada al extremo. Copiamos el sistema americano, donde un presidente puede bombardear impunemente una fábrica de medicamentos en Sudán en nombre de la lucha contra el terrorismo pero cae por sus asuntos amorosos con una becaria. Se abre la veda.

Torbellino de amor

Torbellino de amor

Me entusiasman este tipo de actos dadaístas: infiltrarse en un museo y colgar un garabato realizado en unos pocos minutos que los visitantes contemplan como si formara parte de la exposición o entrar en una de esas grandes cadenas de librerías y colocar encima de los publicitados best-sellers de los “imbéciles ilustrados” (Moa, Vidal, etc.) libros que les provocarían un infarto. En enero de 2003, miembros de la Mike Nedo Fundazioa colocaron en el interior del museo Guggenheim de Bilbao “Torbellino de amor”, un dibujo que habían garabateado en unos minutos como provocación y protesta. Hoy, un grafitero londinense llamado Banksy ha logrado colarse en cuatro museos neoyorquinos y colocar entre las obras de arte cuatro creaciones suyas para protestar por la guerra: un envase de sopa de tomate en el Museum of Modern Art, un escarabajo armado en el Museo de Historia Natural y dos retratos en el Brooklyn Museum y el Metropolitan. El arte de protestar, aunque los mass media se empeñen en llamarlo “vandalismo”. En la imagen, la pareja que colgó la obra en el Guggenheim de Bilbao se besa ante las cámaras de seguridad después de realizar la acción.

Tu cuerpo es un campo de batalla

Tu cuerpo es un campo de batalla

Quien, en esta semana de remordimientos y privaciones, no esté dispuesto a renunciar a los pecados de la carne, aquí tiene algunas cositas para ver.

Aunque Bjork no es santo de mi devoción, salvo en la película Bailando en la oscuridad de Lars von Trier, merece la pena ver el sensual vídeo de su canción Cocoon.

Cambiando de paso nazareno, Iron Maiden ofrece en su web un divertido vídeo de sombras chinescas en el que dos manitas enamoradas se lo pasan en grande: An x-rated tale of two monkeys in love. (Gracias, Paulo.)

Y para acabar, un paseo por la imprescindible y mordaz obra de Barbara Kruger.

A disfrutar.

Ku Klux Klan

Ku Klux Klan

Pilar Manjón, plañidera mayor del Reino

"Era obligada la visita a Pilar Manjón, plañidera mayor del Reino, para obsequiar a las víctimas de su asociación, la asociación fetén, por muy minoritaria que sea, con sonrisas y mercedes. A las demás víctimas, a la mayoría, que las zurzan."

Luis María Ansón, diario La Razón.

La extrema derecha

"El lenguaje, el estilo, la agresión moral, la amenaza propias de la extrema derecha están representadas legalmente por el partido popular. No les hace falta más, por ahora".

Eduardo Haro Tecglen, Cadena SER.

Ordet

<em>Ordet</em>

He visto la exposición de Bill Viola en Madrid: "Las pasiones". Hipnotizada ante el políptico “Catherine’s room”, vivo el paso de las estaciones, las del clima y las de la vida, y revivo a Vermeer y Dreyer mientras me digo que tengo que releer a san Juan de la Cruz. Hay días en que es un placer y un privilegio vivir.
Gracias, Ona y Daniel, por haberlo compartido conmigo.

Semana Santa

Semana Santa

Y Jesús les dice: "No lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos, porque si a Mí que no he cometido faltas, así me hace sufrir la justicia divina, cómo será a vosotros que sois tan pecadores".

De procesiones y saetas, de cristos ensangrentados y vírgenes engalanadas en oro a hombros de políticos penitentes y caballeros legionarios, de presos indultados, nazarenos, cofradías y pasos, de clavos y cruces y coronas de espinas y flagelos y llantos, de resurrección, contrición y resignación. Sobre todo, mucha resignación, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Toda la estética S&M al servicio de la catarsis colectiva. Tormenta de tormento, que cantaban Corcobado y los Chatarreros de Sangre y Cielo. Una recomendación: Always look on the bright side of life!
Gracias, cartujera. Va por ti.

Necropsia

Necropsia

Hablan y hablan de la historia, y la reescriben con el celo guerrero de los vencedores porque son ellos quienes salieron victoriosos de la guerra y también de una Transición que nunca fue tal. Atrincherados como un virus en el debilitado sistema inmunológico del cuerpo democrático, infectan unos órganos vitales de por sí enfermos de poder y codicia: la banca, las instituciones, las finanzas, las administraciones, las empresas, los medios de comunicación. Necrófagos reconvertidos en demócratas por arte de birlibirloque, apenas encuentran defensas que los combatan en una democracia que se construyó sobre los propios pilares de una dictadura. Hablo de la derecha, la de siempre, la que no ha cambiado, la que rabia, se indigna y amenaza por la retirada de una estatua del dictador, la que tiene las manos y la boca manchadas de sangre. Y también de esas plaquetas inoperantes y acomodadas que se dicen a sí mismas socialdemócratas.

En malas manos

En malas manos

Hace unos días, Rodrigo Rato, presidente del FMI, abogaba por un aumento de la jornada laboral en Europa, haciendo gala, una vez más y sin pudor, de una doctrina que ya no esconde su intención de apostar por un retroceso en los derechos más básicos de los trabajadores (¿Los sindicatos? Bien, gracias). Hoy, a la lista de plutócratas que dirigen instituciones financieras con responsabilidad directa en las desigualdades, la pobreza y la explotación en el mundo ("Este mundo, república de viento que tiene por monarca a un accidente", que diría Gabriel Bocangel), se une un halcón, sionista furibundo y artífice de la doctrina y la práctica de la guerra preventiva, como posible candidato a la presidencia del Banco Mundial. Ni más ni menos que Paul Wolfowitz. A destacar también el perfil del nuevo embajador estadounidense en la ONU, John Bolton. Podemos empezar a temblar.