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Algarabía

Día a día (X)

Día a día (X)


  • Al menos 33 trabajadores de una granja, la mayoría de ellos kurdos de nacionalidad siria, han muerto cuando un avión israelí ha bombardeado los camiones en los que transportaban fruta producida en la granja, situada en la frontera de Líbano con Siria. (Cadena Ser, Haaretz)




Día a día (IX)

Día a día (IX)

Israeli soldiers stand near bodies, which they claim are dead Hezbollah fighters, after transporting them from Lebanon to the northern Israeli town of Yiron Wednesday.(Los Angeles Times)
  • The Body Snatchers. El ejército israelí traslada los cadáveres de ¿combatientes de Hizbulá? a Israel y los entierra en un cementerio militar, quizá para intercambiarlos por los soldados israelíes capturados: IDF buries 10 Hizbullah terrorists in Israel.


  • Este video fue filmado el 21 de julio en los estudios Beirut DC por un colectivo de cineastas que organiza cada año Ayam Beirut Al Cinema'iya Film Festival. Se produjo en colaboración con Samidoun, una organización de base involucrada en la ayuda a las víctimas desde el primer día del ataque israelí a Líbano:






  • Judíos marroquíes solicitan al Triibunal Supremo que juzgue a Amir Peretz por crímenes de guerra (Haaretz). Tres requisitos previos para que el despliegue de una fuerza internacional sea eficaz (The Daily Star).

  • En estos precisos momentos, la fuerza aérea israelí está bombardeando a sangre y fuego Beirut. Un impresionante gráfico comparativo del New York Times muestra el grado de destrucción de los barrios del sur a día 31.

Akelarre on the beach

Akelarre on the beach

Ya ha comenzado la paracumbre de Pebble Beach, la endogámica y onanista orgía que celebra el selecto racimo de cráneos previlegiados, que diría Valle-Inclán, que configuran las milicias de elite del reino de Mordor: Tony Blair (miembro en ciernes del consejo de administración de News Corp.), Bono U2 (el bardo del poder), Arnold Schwarzenegger (que ha ofrecido a Blair un papel en Terminator IV), Nicole Kidman, los Clinton, Aznar, y un oportuno invitado de excepción, Simon Peres, viceprimer ministro-israelí, que ha decidido tomarse un descanso de su guerra defensivo-preventiva para participar, supongo que en calidad de experto en resolución de conflictos y diálogo interreligioso, nada menos que en un debate sobre "Islam y Occidente". La crónica del Guardian no tiene desperdicio: Media Monkey goes to Pebble Beach.

El diablo los cría y ellos se juntan.

Baalbek

Baalbek


  • Versión israelí: El ejercito israelí, tras una operación de comandos en Baalbek (valle de la Beqaa), afirma haber capturado a cinco combatientes de Hizbolá y haber matado a otros diez tras el asalto al hospital Dar al-Hikma.

  • Versión libanesa (recogida aquí): New TV just explained the "daring" Israeli operation at a hospital, HOSPITAL, in Ba`albak. So Israel "was told" that there is a certain Hasan Nasrallah at the hospital. The very commander of the airforce was put in charge to plan this daring kidnapping of Hasan Nasrallah. Well, it was a civilian by the name of Hasan Dib Nasrallah. They kidnapped other civilians along with him. Of course, the Nation magazine gives Israel the right for those kidnapping because it is all part of "its right to self-defense." Hasan Dib Nasrallah is now in Israeli custody wondering why he was kidnapped. In that "daring raid" Israeli occupation soldiers also kidnapped Muhammad Nasrallah, a shepherd, but later released him. He was 14. Israeli Orientalists thought that Hasan Nasrallah is a bit older. Later, to cover the fiasco, the Israeli army claimed that they kidnapped "members of Hizbullah." Even that claim was a lie, says New TV which investigated the story and interviewed the family members. The kidnapped Lebanese are poor construction workers.

  • Robert Fisk dcedica su artículo diario al asalto: The Israelis claimed that helicopter-borne soldiers had seized senior Hizbollah leaders although one of them turned out to be a local Baalbek grocer. In a village near the city, Israeli air strikes killed the local mayor's son and brother and five children in their family.

Día a día (VIII)

Día a día (VIII)



  • Un excelente análisis del Middle East Report sobre Hizbulá, el contexto histórico, su estructura y liderazgo, sus objetivos: Hizballah: a Primer.

  • "Haim Ramon "doesn't understand" why there is still electricity in Baalbek; Eli Yishai proposes turning south Lebanon into a "sandbox"; Yoav Limor, a Channel 1 military correspondent, proposes an exhibition of Hezbollah corpses and the next day to conduct a parade of prisoners in their underwear, "to strengthen the home front's morale.", Gideon Levy: Days of darkness (en castellano: Días de oscuridad)


  • Y algunas noticias de última hora que no hacen presagiar sino un mayor derramamiento de sangre con la ya absoluta complicidad de la mayor parte de los gobiernos occidentales y árabes:

  • Reino Unido y Alemania rechazan el borrador de la UE en que solicita un alto el fuego inmediato.

  • El siniestro ministro de Justicia israelí, Haim Ramon (famoso en esta guerra por sus boutades), asegura que serán necesarias al menos cuatro semanas para acabar con Hizbulá y añade que el IDF ha matado a 300 combatientes desde el comienzo de la guerra. ¿Incluirá en estas cifras a los civiles asesinados en Qana? No en vano fue Ramon quien dijo que todo aquel que ahora mismo se encuentre en el sur es miembro de Hizbolá. Para cerrar el círculo de la infamia, acaba de anunciar que se retomarán los ataques en cuanto concluyan las 48 horas de "suspensión". ¿De qué "suspensión" habla?

Qana

Qana

Diez años después, los asesinos vuelven a la escena del crimen. El 18 de abril de 1996 el ejército israelí bombardeó un centro de la ONU en la localidad de Qana, donde se habían refugiado unas 800 personas que huían de los bombardeos. En la matanza murieron 106 personas, casi la mitad eran niños. El laborista Shimon Peres, criminal de guerra y premio Nobel de la paz, entonces primer ministro y máximo responsable de la matanza, sigue formando parte del actual gobierno. Nunca se juzgó a los responsables.
El 30 de julio de 2006 el Tsahal vuelve a bombardear un edificio en Qana en el que se refugian civiles que huyen de los bombardeos: 57 muertos, de ellos 37 niños (16 discapacitados). Acostumbrado no sólo a no reconocer sus crímenes, sino a justificar y alardear de su repetición, el estado de Israel alega que había ordenado que evacuaran la zona, mientras los escasos supervivientes explican que eran demasiado pobres para poder huir, que no tenían a dónde ir y que tampoco evacuar es seguro cuando se sigue atacando a convoyes e incluso ambulancias. Israel ha llegado a afirmar que los civiles estaban retenidos a punta de pistola por Hizbolá como escudos humanos. No han aparecido armas ni milicianos muertos, y la inmensa mayoría de las víctimas eran mujeres, niños, ancianos y discapacitados.

Algunas mujeres abrazaron a sus hijos para protegerles de la muerte. Pero esta última protección irrisoria no bastó a los niños de Qana, este pueblo del sur de Líbano en el que un bombardeo israelí ya mató, hace 10 años, a un centenar de civiles. Ayer hubo 54 muertos, de los que al menos 27 eran críos.Vestidas con pantalones de pijama floreados, las madres yacían sin vida en el suelo con los ojos abiertos, una expresión de terror, y con sus brazos apretando a sus hijos hasta asfixiarlos. En el edificio, recién construido, en la ladera de la colina sólo queda en pie un tercer piso en un equilibrio precario.
El propietario, un empresario tabacalero, lo mandó construir con un sótano. Allí se refugiaron los vecinos y una quincena de minusválidos, mentales y físicos. En total, 63 personas. Sólo ocho adultos salvaron la vida.
"Me encontré a las mujeres, en posición fetal, pegadas contra la pared, convencidas de que el muro las protegería, pero sucedió lo contrario", explica entre sollozos Naim Rakka, jefe del equipo de Protección Civil que dirigía el rescate. "Su decisión resultó ser fatal", prosigue, "porque el muro se cayó sobre ellas". Los socorristas carecían de instrumentos y trabajaban con sus manos desnudas para extraer los cuerpos sin vida de los escombros polvorientos. Los niños, en pijama, eran tapados con mantas y trasladados a una casa adyacente.
Mientras los socorristas se afanaban en el pueblo, en el que una decena de edificios habían sido destruidos de noche, la aviación israelí seguía bombardeando los alrededores de Qana.
"¡Bush toma su whisky y cuenta los muertos!", gritaba histérico un aldeano que había perdido a varios familiares.
El Consejo de Seguridad de la ONU, más interesado hoy en aprobar una resolución que imponga un ultimatum a Irán por sus pretensiones de enriquecer uranio que en poner freno al terrorismo de un estado que ya posee 300 cabezas nucleares, lamenta la matanza de Qana pero no condena a Israel. Israel, envalentonado y prepotente, ni siquiera ha mantenido la tregua de 72 horas que había anunciado y sigue bombardeando el sur de Líbano. Mientras, los equipos de rescate han recuperado hoy los cádaveres de otros 28 civiles enterrados bajo los escombros de sus casas.
Si a la ONU aún le quedara un ápice de dignidad, debería enviar de inmediato una fuerza de interposición a las fronteras con Líbano y Gaza y desplegar a sus soldados en territorio israelí.

 

 

 

Día a día (VII)

Día a día (VII)


  • Israel rechaza la tregua de 72 horas que reclama la ONU para el envío de ayuda humanitaria y alega que ya existe un corredor humanitario. Las organizaciones de ayuda que operan en la zona lo desmienten ya que continúan los ataques contra ambulancias y convoyes de ayuda y evacuados: MSF: Aid corridors "an illusion".



  • Nueva edición del semanario egipcio al-Ahram con abundantes artículos sobre todos los aspectos del conflicto.

Lo que debe saberse sobre Hezbollah

Por Fawaz A. Gerges, profesor de la cátedra Christian A. Johnson de Oriente Medio y Asuntos Internacionales del Sarah Lawrence College, Nueva Jersey

Fuente: La Vanguardia

¿Puede Israel librar a Líbano de Hezbollah? Sobre esta primera cuestión, que considero en estas líneas, existe un malentendido en Israel y en Estados Unidos en el sentido de que Israel puede derrotar a Hezbollah, el Partido de Dios, en el campo de batalla y librar a Líbano de la militancia chií proiraní.
En primer lugar, Hezbollah no se reduce a unas milicias; se trata de un movimiento social y político que goza de una gran base de apoyo en el seno de la comunidad libanesa chií, que representa alrededor del 35% de la población del país, cuatro millones de habitantes. Hezbollah dispone de toda una infraestructura de servicios sociales - escuelas, clínicas, ambulatorios y puestos de trabajo- que mantiene a cientos de miles de chiíes pobres en el sur de Líbano, en el sur de Beirut y en el valle de la Beqaa. Igualmente importante resulta el hecho de que Hezbollah insufla en una amplia capa de la comunidad chií - en situación de desventaja y marginalizada en Líbano- un sentimiento de identidad y orgullo. Los ataques de Israel contra los chiíes no harán más que ahondar el sentimiento de humillación y condición de víctima entre los miembros de esta confesión, convirtiéndoles en enemigos aún más acérrimos de Israel y de Occidente en general. En el curso de conversaciones que a lo largo de las dos últimas semanas he tenido ocasión de sostener en Beirut con chiíes de mentalidad abierta - críticos en el pasado con la ideología radical de Hezbollah-, me he sentido sorprendido por su defensa de Hezbollah contra sus críticos internos y externos. Como me dijo una periodista progresista (chií) la semana pasada, “esta guerra tiene como blanco a todos los chiíes, no sólo a Hezbollah”.
En segundo lugar, y en contra de los tópicos al uso o ideas generalmente admitidas, Hezbollah no es la muela cariada que pueda extraerse con facilidad. Hezbollah es uno de los actores políticos más fundamentales del paisaje libanés. Tiene dos ministros en el Gobierno actual y una amplia base de apoyo tanto en el país como en el mundo musulmán.
En tercer lugar, desde mediados de los años ochenta Hezbollah se ha medido en el campo de batalla contra el poderío militar israelí. En el 2000, obligó a Israel a retirarse bajo intenso fuego de una estrecha lengua de tierra en el sur de Líbano. La pericia militar y organizativa de Hezbollah deja pequeña la del palestino Hamas y de otros grupos radicales como Al Qaeda. En las últimas fechas, los líderes israelíes han rebajado sus exigencias. Ahora saben que puede ser excesivamente costoso y contraproducente situar el listón de su combate contra Hezbollah demasiado alto.
Sobre la cuestión de la comparación entre Hezbollah y el IRA, Hezbollah guarda cierta similitud con el IRA en términos de estructura, organización y objetivos.
Ante todo, Hezbollah dispone como ya he dicho de una amplia base social, factor que implica que Hezbollah no teme que se agote su fuente de reclutamiento de adeptos. Esta amplia base - cientos de miles- le permitirá resistir y sobrevivir a los bombardeos israelíes. De hecho, si Israel logra matar a la generación actual de combatientes de Hezbollah, surgirá otra generación más radical y militarizada que la actual. Ni EE. UU. ni Israel parecen prestar adecuada atención a este hecho. El desafío planteado no estriba en derrotar militarmente a Hezbollah - tarea imposible-, sino en rodearlo desde dentro: alentar y fomentar las fuerzas progresistas en el seno de la comunidad chií, animadas de una perspectiva distinta, y ayudar a reforzar y consolidar las instituciones libanesas como alternativa a las redes sociales y paramilitares de Hezbollah.
Otro malentendido sobre Hezbollah se refiere a la opinión de que es un secuaz y paniaguado de Irán y Siria y de que el líder de Hezbollah, Sayed Hasan Nasrallah, obedece órdenes directas de las autoridades iraníes y sirias. Es una necedad. Aun armado y financiado por Irán y Siria, Hezbollah ha obrado con mayor autonomía desde la retirada israelí del sur de Líbano en el 2000. Hezbollah se halla bajo influencia de las políticas iraníes y sirias, pero no recibe órdenes directas de Teherán ni de Damasco.
El carismático Nasrallah ha convertido Hezbollah en el actor más poderoso de la escena libanesa y a sí mismo en la figura más influyente. Si su programa y previsiones prosperan, sus planes pueden demostrarse determinantes en toda la región, cuya fisonomía puede modificar. Nasrallah ha transformado Hezbollah a partir de un grupúsculo chií para convertirlo en la nueva vanguardia de la resistencia armada musulmana contra Israel.
En cuanto a la responsabilidad del Gobierno libanés, éste no controla a Hezbollah ni puede hacerlo, aunque tal sea su voluntad. La situación política es muy frágil. Hezbollah es más poderoso que el Estado libanés. Y, por consiguiente, el Gobierno libanés se encuentra entre la espada y la pared: las acciones unilaterales de Hezbollah contra Israel y las acusaciones de Israel responsabilizándole de los ataques de Hezbollah. ¿En manos de Hezbollah? Si el conflicto prosigue e Israel sigue eligiendo como blanco de sus ataques las infraestructuras e instituciones civiles, el Gobierno libanés democráticamente elegido podría derrumbarse. No es de extrañar que el primer ministro libanés, Fuad Siniora, haya hecho llamamientos a la comunidad internacional, sobre todo a EE. UU., para alcanzar un alto el fuego por razones humanitarias. Ha advertido además a EE. UU. y a Europa de que la política israelí de castigar colectivamente al pueblo y al Gobierno libaneses pone en peligro el futuro de Líbano y su Gobierno. De confirmarse, esta inestabilidad apuntaría en dirección a una importante fractura entre las comunidades chiíes y suníes en Líbano, un foso abierto que podría hacer trizas el país. Si las acciones de castigo israelíes están destinadas a volver al pueblo libanés contra Hezbollah, puede que el tiro les salga por la culata.
¿La salida? Es fundamental alcanzar un alto el fuego inmediato para impedir el desmoronamiento del Gobierno y el Estado libaneses, así como el continuo sufrimiento de la población. Al propio tiempo, debe iniciarse un serio y profundo diálogo interno en el país sobre la necesidad de desarmar a Hezbollah e integrarlo plenamente en las instituciones existentes. Deben desplegarse las fuerzas armadas libanesas, así como una fuerza internacional que ayude al Gobierno libanés a controlar y garantizar la seguridad de la frontera líbano-israelí. Debe garantizarse la soberanía del Gobierno libanés sobre todo el territorio de Líbano. Y, por último, la comunidad internacional ha de enviar a Líbano una importante ayuda para reconstruir el país.
En cualquier caso, todo acuerdo que no tome en consideración la fragilidad del sistema político libanés será un tiro por la culata y se revelará de efectos desastrosos para la armonía y la convivencia, tanto en Líbano como en toda la región.

Día a día (VI)

Día a día (VI)


  • Por si a alguien le quedaba alguna duda sobre quién toma las decisiones unilateralmente en la ONU: EE UU impide que la ONU pueda condenar la muerte de cuatro 'cascos azules' en Líbano. Si una organización multinacional ni siquiera tiene capacidad para condenar el asesinato de cuatro de sus miembros, ¿qué credibilidad y margen de maniobra puede tener una fuerza de interposición de la ONU en el sur de Líbano? ¿A qué intereses va a servir y hasta qué punto va a estar impunemente expuesta a la artillería israelí, if necessary, que diría Bloody Ansar?



  • La guerra en Líbano deja una vez más a los palestinos sumidos en el olvido: "Una Gaza olvidada" (BBC) y "No claudicar ante la barbarie en Gaza" (Zinn).

El conflicto no es tan simple

Pedro Martínez Montávez, arabista, profesor emérito de la Universidad Autónoma de Madrid.

Fuente: La Vanguardia

Vaya por delante una aclaración necesaria: a mí no me gusta la expresión Oriente Próximo y Medio, pero si la empleo aquí es porque la que debería emplear, Mashreq, no es todavía de uso corriente entre nosotros. Esta palabra árabe es sin embargo la única que denomina en conjunto a toda esa zona. Sí ha sido aceptada Magreb, pero no Mashreq. Resultaría jugosísimo discutir el porqué de esta diferencia -que no es solamente lingüística-, pero no está el horno para estos bollos.
Quiero referirme a la totalidad de esa región del mundo, y no sólo a uno de sus diversos elementos componentes. Y referirme a la situación actual. Tratar por separado cada una de sus partes me parece en principio un encomiable ejercicio pedagógico, pero resulta casi siempre parcialmente engañoso, una especie de argucia, de añagaza o de espejismo. Posiblemente, es por lo que más se practica. Abordar por separado el conflicto de Palestina, de Líbano, de Iraq, de Siria… (y paremos la enumeración de momento, por temor y por misericordia), puede proporcionar explicaciones y aclaraciones más o menos acertadas acerca de orígenes, motivos, causas y objetivos parciales, pero oculta e impide casi siempre proporcionarlas acerca de todos aquellos aspectos y cuestiones en su dimensión conjunta, que es la principal y de la que todas las demás derivan y son consecuencia. En mayor o en menor grado, con todas las particularidades y especificidades que queramos, pero así es.
Se me argüirá, con razón, que la más correcta metodología clásica aconseja ir de lo particular a lo general. Pero aquí no vale. Una problemática y una conflictividad conjuntas, inevitablemente y por naturaleza entramadas e interaccionadas, como ocurre en esa parte del mundo, imponen lo contrario. Si esta consideración teórica no vale, tengamos en cuenta, pragmáticamente, la realidad. Los tratamientos por separado no están sirviendo para ir aclarando el panorama, sino para oscurecerlo y enmarañarlo aún más. Por eso he afirmado antes que tales iniciativas, seguramente loables y bien intencionadas en bastantes casos, me parecen un comprensible ejercicio pedagógico, pero ahí se quedan, y no se les exija más. Porque no pueden darlo.
Resulta sorprendente y paradójico -al menos, de momento- observar como esa clase de visiones y planteamientos parciales fomentan y consolidan sin embargo las expresiones y supuestas explicaciones más generalizadoras, hasta que éstas quedan finalmente asentadas y son tenidas por indiscutibles. Voy a poner algunos ejemplos, recientísimos, porque será la mejor manera de demostrarlo.
Prácticamente todo el mundo está de acuerdo en que “Israel tiene derecho a defenderse”. Por descontado, como el resto. Lo que ocurre es que ese resto no suele ser explícitamente mencionado ni recordado. Yo pregunto, en consecuencia: ¿no tiene derecho a defenderse Palestina?, ¿no tiene derecho a defenderse Líbano?, ¿no tiene derecho a defenderse Iraq?
Puede haber diferencias entre los procedimientos, mecanismos, formas y circunstancias que se den en los diversos casos, y las hay, de hecho, pero ¿por qué el derecho a defenderse parece privativo y monopolio sólo de una parte?, ¿por qué se nombra explícitamente sólo a esa parte?, ¿por qué Israel es el único presente en el derecho de defensa y todos los demás están ausentes?
Prácticamente también todo el mundo está de acuerdo en que “los responsables del conflicto actual son Hezbollah y Hamas”. Hay quienes apuntan algún calificativo, como únicos, principales, o similares. Hay en ello matices, pero insignificantes, porque la responsabilidad, y la culpabilidad, se le asignan sólo a esa parte. En ello están de acuerdo muchos grandes responsables políticos mundiales, y algún ministro de Exteriores europeo -valga como ejemplo señalado- ha sido muy explícito al respecto. Centrémonos pues en lo que se llama -sin rubor histórico, ni intelectual, ni moral ninguno- el conflicto actual. Se refieren al hecho de que, con todos los respetos, parece en principio menor: los tres soldados israelíes apresados. Esto merece ya una solicitud de aclaración: ¿por qué en este caso se habla de secuestros? Darán la explicación fácil y formal: no se trata de fuerzas regulares por las otras partes, pero tal explicación es realmente inválida. Otra pregunta: ¿se aceptaría que reaccionaran de la misma manera todos aquellos ejércitos cuyos soldados fueran hechos prisioneros? Y se silencian los hechos mayores. Por ejemplo, los centenares, millares de otros presos existentes, desde hace mucho más tiempo y en su mayoría palestinos: adolescentes, jóvenes, adultos, ancianos, mujeres, varones. Todos estos presos ¿son también en origen parte del conflicto actual? Además: ¿forman parte también del conflicto actual o no, de sus orígenes básicos y de sus causas, la amenaza permanente, el bloqueo, la invasión, la ocupación y el sometimiento de territorios que no pertenecen al agresor?, ¿no es legítima la resistencia, las diversas formas de resistencia, contra el agresor, por parte del amenazado, del bloqueado, del invadido, del ocupado, del sometido? ¿Ocupan territorios que no les pertenecen Palestina, Líbano e Iraq?
Otra frase acuñada, empleada además en especial por quienes son considerados más neutrales, objetivos y equidistantes: “la reacción de Israel es desproporcionada”. Y con tal afirmación se consideran también cumplidos.
Si desproporcionar significa sacar de regla y de medida a una cosa, parece absolutamente necesario y exigible que definan y fijen qué regla y qué medida tiene que emplear Israel, qué proporción resulta la adecuada y comprensible, cómo ha de ser castigada la desproporción con que vulnera reglas y normas. Evidentemente, quienes se manifiestan así no añaden nada al respecto ni proporcionan el menor indicio ni señal, pero ello no es obstáculo para que se queden tranquilos. Cuentan, desde luego, con una inamovible seguridad: las partes ahora acusadas jamás podrán reaccionar desproporcionadamente, porque nadie se lo permitiría. Ahora bien, los que vienen hablando de desproporción corren un gravísimo riesgo, y es que pueden ser inmediatamente tachados de israelofobia.
Yo creo que todo esto tiene que ver con la conocida ley del talión, es decir, castigar la ofensa con el mismo daño o mal que se ha causado a la víctima. Idea y práctica acendradamente semíticas, además. Dicen que la víctima es Israel, y que por ello debe castigar y exigir el castigo correspondiente. A mí me ha parecido excepcionalmente revelador lo manifestado recientemente por un responsable político, que creo es europeo: “Se comprende lo del ojo por ojo y diente por diente, pero lo que no se comprende es lo que sucede ahora: el cincuenta ojos por ojo y el cincuenta dientes por diente”. Lo está haciendo con absoluta impunidad la considerada víctima: Israel. Quizás el cálculo no sea totalmente ajustado, pero yo no estoy dispuesto ahora a entrar en cuentas macabras que sólo obsesionan y gustan a los necrófilos. Hay quienes recuerdan asimismo que “la reacción de Israel era previsible”. Mucho más que previsible, totalmente segura. La actuación del Gobierno y del ejército israelí ha sido siempre igual de bárbara, haya o no haya habido provocación.
Intentando seguramente buscar explicaciones de alguna clase a esa “desproporcionada reacción israelí”, un habitual tertuliano radiofónico no ha vacilado en remitir a la psique israelí, o no recuerdo si dijo en tal circunstancia judía o hebrea. Interesantísima esta inmersión en el alma, porque brinda perspectivas de análisis profundas, inéditas tal vez, y auténticamente humanas. El tertuliano en cuestión, obviamente, no se refirió a ninguna otra psique.¿Será porque muchos otros, como los palestinos, los libaneses y los iraquíes, por ejemplo, no la tienen?, ¿será porque no estén también, en su caso, amenazadas y angustiadas, porque no sea su vivir, también, un desvivir?, ¿será porque no estamos acostumbrados a tenerlas en cuenta, las desconozcamos o las despreciemos? ¿Hasta cuándo tendremos que seguir soportando esta clase de exposiciones maniqueas y tendenciosas, infectadas de racismo en la mayoría de los casos?
Existen otras muchas posibles vías de reflexión y de análisis para tratar de ir indagando en el conflicto actual, que no es sino prolongación y permanencia de conflictos muy antiguos y aún en proceso, para buscar explicaciones plausibles y para espantarse ante las previsibles continuaciones y ampliaciones que se abren. Voy a mencionar simplemente algunas de las más importantes, con el propósito de que se entre a fondo y de la manera más amplia y contrastada posible en su discusión. Por ejemplo: ¿existe un proyecto de fragmentación y de balcanización del Próximo y Medio Oriente?, ¿quiénes son sus principales diseñadores, ejecutores, y serían también sus principales beneficiarios? Y si existen, ¿qué procedimientos, métodos, tácticas y estrategias se están siguiendo al respecto para llevarlo a cabo? ¿Por qué la presencia chií en Iraq es vista y tratada de una manera, y en Líbano de otra, radicalmente contraria?
¿Por qué no nos dedicamos a debatir y aclarar estos temas, que son los permanentes y estructurales en el conflicto? ¿Por qué interesan solamente los otros? ¿Todo esto se hace, de verdad, como conveniente ejercicio pedagógico solamente o hay otras intenciones, propósitos y objetivos?

Al-Jiam / al-Khiam / الخيام

Al-Jiam / al-Khiam / الخيام

Antes de que la prisión de Abu Ghraib se convirtiera en la prisión posiblemente más famosa del mundo debido a la práctica continuada y salvaje de la tortura, hay otro precedente muy similar pero menos conocido: la prisión de al-Jiam, en el sur de Líbano. Al-Jiam fue un centro de detención e interrogatorio durante los años de la ocupación israeli del sur de Líbano, entre 1985 y 2000. Estaba bajo control del Ejército Armado del Sur (SLA), las milicias libanesas armadas y financiadas por Israel, que se encargaban de hacer el trabajo sucio. Tras la retirada israelí del sur de Líbano, la prisión se convirtió en un museo que mostraba los horrores padecidos entre sus muros. Escribía el periodista israelí Gideon Levy en 2000:

"The correspondent of the British newspaper The Independent wrote this week about what he witnessed at the liberated Al Khiam prison: Electric wires used to torture inmates during interrogation, a whipping-post, boards on which prisoners were tied-down, letters which were never distributed, and a crutch used by a prisoner crippled by torture. The acts of abomination at Al Khiam took place under Israel's supervision and with its encouragement; but they were carried out by SLA men. Some of them are now dwelling at hotels in Israel's North, and Israel guarantees them a future in this country. They don't deserve".


Sin que haya tenido demasiada repercusión en la prensa, el ejército israelí bombardeó la prisión de Jiam el día 21 hasta reducirla a escombros, haciendo gala una vez más de su expeditiva forma de quitar de en medio todo aquello que pueda incriminarle. En la web de Aministía Internacional se puede encontrar abundante información sobre la prisión de Jiam.

Pero Jiam también ha saltado a la palestra tras ser ayer atacada una base de la UNFIL (United Nations Interim Force in Lebanon). Cuatro observadores de la ONU resultaron muertos tras los ataques del ejército israelí. Mientras Koffi Annan lo ha calificado de un ataque "aparentemente deliberado", Olmert lo atribuye a "un error". La Comunidad Europea, a la deriva y sin tripulación una vez más, lo ha calificado de "accidente trágico", pese a que la ONU ha reconocido que pidió hasta 10 veces a Israel que parara el bombardeo y Jan Egeland, vicesecretario general de la ONU, ha asegurado que el causante de las muertes fue un "misil guiado". Dudo que alguien pueda seguir creyendo a estas alturas que el ejército más sofisticado y mejor preparado del mundo pueda cometer semejantes errores, espcialmente después de haber atacado previamente 14 veces el mismo objetivo. Y además no es la primera vez: en 1996, durante la operación Uvas de la Ira, Israel bomabrdeó un centro del UNFIL en el sur de Líbano y asesinó a 106 civiles que se refugiaban en él. Podemos estar tranquilos porque la ONU ya ha encargado una investigación a Israel, cuyas conclusiones me puedo aventurar a exponer en este preciso instante.

Pese a la inestimable ayuda de la "comunidad internacional", Israel no está ganando esta guerra.

 

Día a día (V)

Día a día (V)

Victimismo neocon (Vía Escolar)

  • Ante el debate cada vez más abierto sobre dónde se produjo exactamente la captura de los soldados israelíes, recurro a la hemeroteca y compruebo que las primeras informaciones publicadas, citando fuentes de Hizbolá, hablan de la aldea libanesa de Aita al-Shaab. Sólo un ejemplo. Tras el habitual desmentido israelí, casi toda la prensa occidental ha dado por buena su versión sin cuestionarse su veracidad. Sigo pensando que se trata de una cuestión clave para comprender qué subyace a la brutal agresión: el portavoz del Parlamente libanés, citando fuentes de la ONU, ha declarado que, desde 2000, Hizbulá violó la línea azul en la frontera israelo-libanesa en 100 ocasiones, mientras que Israel la violó 11.782 veces.



Fuego

Fuego

(Sobre la foto: Guerra eterna)

 


  • Fuego real: "Israel y las armas químicas" (Zinn). "Red Cross ambulances destroyed in Israeli air strike on rescue mission" (The Guardian). "Israel ha usado armas de fragmentación en sus ataques sobre Líbano, según Human Rights Watch" (El País).

  • Sobre los orígenes del fuego: un interesante artículo publicado por The Independent y traducido en La Jornada acerca de la sombra del Irgún.

¿La historia nos absolverá?

Uno siempre puede amoldar la historia a sus propios fines. Lo vemos con los revisionistas nazis que niegan el Holocausto o con la nueva hornada de patéticos revisionistas españoles que están reescribiendo la historia de la guerra civil y el franquismo más allá de lo que hubiesen osado los propios historiadores del régimen. Ante la avalancha revisionista, se impone un análisis crítico sobre la validez de las fuentes, la fomación y credibilidad de los autores y los fines que persiguen. Es decir, habría que diferenciar una vez más entre propaganda e historia, entre Pío Moa y Javier Tusell.
Todo esto viene a cuento de las versiones del conflicto palestino israelí que circulan últimamente por la red para justificar las prácticas terroristas israelíes. Un ejemplo reciente de revisionismo descarado son los Acuerdos de Oslo. Quienes defienden que los palestinos rechazaron sin siquiera debatir las propuestas de Barak, eluden el contenido de los "acuerdos", las inaceptables condiciones que Israel imponía a los palestinos sin posibilidad alguna de negociar y desacreditan automática y acríticamente a historiadores judíos como Norman Filkenstein, que argumentan cómo se trató desde el primer momento de un últimatum y no de una propuesta negociable.
Quienes vociferan que es imposible negociar con Hamas porque no reconoce al estado de Israel, ocultan que, tras acceder al gobierno, Hamas hizo una declaración en la que se mostraba dispuesto a reconocer al estado de Israel si se retiraba a las fronteras de 1967 (un miserable 22 por ciento del territorio palestino orginal y dividido infranqueablemente entre Gaza y Cisjordania). Casualmente, eso mismo es lo que exigen las resoluciones de la ONU que Israel lleva saltándose a la torera desde su propia formación. Mientras la presión recae en el gobierno electo palestino, ninguneado, boicoteado y embargado, nadie se ha molestado en exigir con la misma contundencia que Israel reconozca de una vez por todas un estado palestino independiente con los mismos derechos que el estado israelí. Y ahí están las hemerotecas.
Ante el doble rasero que impera, y la espada de Damocles de ser tachado de antisemita, quizá sea el momento de rebatir las tesis propagandísticas con la documentación histórica que aportan historiadores judíos como Ilan Pappé, Tom Segev o el propio Norman Filkenstein.
La maquinaria propagandística y la desinformación siguen presentes en la cobertura de este conflicto: unos medios hablan de que el casco azul italiano fue herido por la artillería israelí, y otros por Hizbolá. Mientras los israelíes hace ya varios días que afirmaban haber tomado la aldea de Marun al-Ras, ahora vemos que al menos ayer proseguían los combates. Mientras las fuentes israelíes afirman que los dos soldados fueron capturados en territorio israelí, los medios libaneses aseguran que fueron capturados en territorio libanés, algo, que de ser cierto, desmontaría toda la estrategia de Israel. ¿A quién creemos? ¿A quién habremos de creer cuando en el futuro esta guerra sea descrita y explicada en papel impreso por los historiadores?
Una vez más, y pese a las clarísmas evidencias, habrá quien siga explicando la matanza de la playa de Gaza como fruto del minado de la playa por Hamás aun cuando las fragatas israelíes disparaban ante los ojos del mundo.
Para acabar, y refutar una vez más que se trate de un conflicto religioso, que la condena enérgica de la continuada barbarie israelí sea un ataque al judaismo y un claro posicionamiento en favor de grupos islamistas (o no) radicales, cierro con las irónicas palabras de As'ad Abukhalil: "It is hilarious. I was looking at some right-wing American Zionist sites and publications. Did you notice how favorable they have become toward the House of Saud? Did you notice that suddenly the religious intolerance, misogyny, and institutional anti-Semitism of the Saudi government have all been forgiven because the House of Saud is supporting the Israeli war on Lebanon? Some American Zionist sites have turned into tributes to the House of Saud. Live and see".
Parafraseando a Juan Goytisolo: ¿La historia nos absolverá?

Día a día (V)

Día a día (V)

Condoleeza Rice y el minstro de Asuntos Exteriores saudí en una reunión hoy en la Casa Blanca. Loyal and democratic partners.

  • Unas 2.000 personas se manifestaron ayer contra la guerra en Tel Aviv. Según Haaretz, es la primera vez que participan juntos organizaciones judías y árabe-israelíes y la primera vez que se corean cosnignas en contra de Estados Unidos: "No moriremos y no mataremos para servir a Estados Unidos".


  • Hace ya días que vengo leyendo hablar del uso de armas prohibidas, bombas de fósforo, y de que los médicos libaneses piden ayuda porque no saben cómo tratar las heridas al no haberlas visto nunca en ninguna otra contienda. Al parecer, ahora un grupo de médicos extranjeros va a analizar muestras de las víctimas para determinar cuál es el producto causante.

  • Un estudio elaborado por la Universidad de Atlanta ha denunciado las violaciones de la legislación internacional por parte del estado de Israel y las califica de "actos deliberados de terrorismo".

  • Hernán Zin publica la segunda parte de la escalofriante entrevista con el soldado israelí.

  • Y un artículo en ABC de Haizam Amirah Fernández, investigador del Real Instituto Elcano: Radicalizar matando.


Día a día (IV)

Día a día (IV)

Varios soldados libaneses cargan ataúdes en el campo de refugiados palestinos de Albass, al sur del país. Los 74 cuerpos sin vida fueron enterrados en una fosa común. (link)
  • El semanario egipcio Al-Ahram incluye los mejores análisis, en mi opinión, que he leído hasta el momento. Cito sólo dos ejemplos: en Reworking the equations, Emad Gad expone la sucesión cronológica de los hechos y las intencionalidades y condiciones subyacentes; en Together we stand, Serene Assir analiza los efectos de la ofensiva israelí en la opinión de los libaneses. Y hay muchos más.

  • El escritor Juan Goytisolo reflexiona sobre la invasión de Iraq y las consecuencias de la política estadounidense en Oriente Medio: La historia no les absolverá.



Día a día (III)

Día a día (III)

Portada de hoy de The Independent. "¿Qué países respaldan un alto el fuego inmediato?". Vía Escolar.

 

  • Un análisis de Ignacio Gutiérrez de Teherán, de septiembre de 2005, sobre la fragil y compleja realidad política libanesa que ayuda a contextualizar lo que está ocurriendo: Líbano: la crisis perenne.

  • El Congreso de Estados Unidos ha votado una resolución de apoyo a Israel: 410 votos a favor, 8 en contra . Al parecer, Susan Sontag tenía razón cuando afirmaba que en Estados Unidos hay un régimen de partido único: el Partido Republicano, del que es un subgrupo el Partido Demócrata. Un articulo de la BBC analiza el apoyo a Israel de un inesperado aliado: Israel y la otra mano de Dios.

  • En Líbano también tienen una ultraderecha católica y furibunda (Fuerzas Libanesas y Movimiento Patriótico Libre). Y le escriben una brutal carta a Ehud Olmert agradeciéndole su labor y pidiéndole que la endurezca Thank you Israel. Espero que estos herederos de las falanges de Gemayel no cuenten con unas milicias armadas.


Algunas preguntas

Algunas preguntas


  • La imagen corresponde a una octavilla que está siendo arrojada por el IDF en el sur de Líbano. Reza: "¿Está la resistencia ayudando al país? ¡¡¡El país está siendo destruido por la resistencia!!!" (La precaria traducción es mía y acepto cualquier corrección ;-). Lo que más me llama la atención es que utilicen el término muqawama, "resistencia". ¿Una concesión para "ganarse los corazones"?

  • Leo en el blog de As'ad AbuKhalil, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Estatal de California y profesor visitante en Berkeley (antes fue colega de Aznar en Georgetown), que un alto clérigo de Arabia Saudí ha emitido una fatua contra Hizbulá. Que yo sepa, nunca un ulema sunní ha emitido una fatua contra Bin Laden, salvo la comunidad islámica española. Por si no bastara con el desprecio que suscita Arabía Saudí entre la comunidad árabe y musulmana mundial, se han entregado en cuerpo y alma a avivar el fuego no sólo con sus declaraciones desde que comenzó la guerra. ¿Cuánto tardará la comunidad shií de Iraq en manifestarse?

  • Leo en el mismo blog: "A columnist for An-Nahar (a right-wing, pro-US newspaper in Beirut) asks: "Should every country where the Americans put their hand in, or on, disintegrate?". ¿Está teniendo la guerra el efecto contrario al deseado y levantando voces en contra desde todos los sectores, incluso los más pro-americanos? ¿Se está poduciendo el anunciado enfrentamiento ente las múltiples facciones y grupos libaneses o se están uniendo frente a la agresión?

Día a día (II)

Día a día (II)



  • El País: La ONU cree que pueden existir crímenes de guerra.

  • Un impresionante mapa muestra los lugares atacados tanto en Israel como en Líbano, así como el número de bajas y referencias a los medios. Se actualiza cada día y se abre con Google Earth. Para abrirlo, copiad directamente la siguiente dirección en el navegador: almashriq.hiof.no/lebanon/900/910/912/maps/Lebanon_July_2006.kmz




  • Un blog desde Francia con análisis muy documentados sobre el conflicto: Loubnan ya Loubnan.

 



Jews for and against...

Todas estas fotografías corresponden a las manifestaciones celebradas en Estados Unidos para protestar por los ataques a Gaza y Líbano. Todas ellas muestran a miembros de organizaciones judías que participaron en las protestas, que haberlas, hailas.

Jews against the Occupation:

 

Jews for a Free Palestine (San Francisco):

 

Jewish Voice for Peace:

 

Jews United Against Zionism (judíos odoxos antisionistas)