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Algarabía

Mundo árabe y musulmán

Israel invade Gaza

Un análisis: The return of the tanks

Una opinión, que comparto: ¿A qué espera la ONU?

Algunos datos extraidos de El martirio de Gaza , traducción de un artículo de Donald Macintyre para The Independent:

  • El ataque resultó ser cínicamente efectivo, pues consiguió dejar sin electricidad a los 700.000 usuarios de Gaza, amenazando así el suministro de agua y dejando a la población sin posibilidad de cocinar, de recibir noticias y --aspecto vital para hacer frente a las temperaturas abrasadoras del verano—, de hacer funcionar los ventiladores.

  • Se necesitará, dijo el doctor Abu Sisi, “un mínimo de tres a seis meses” para restaurar componentes con un costo estimado de entre 5 y 7 millones de dólares. “La Convención de Ginebra estipula que no se pueden atacar infraestructuras utilizadas por la población civil.”

  • El hospital Shifa, el principal hospital de la ciudad de Gaza, comunicó que su generador estaba funcionando 24 horas al día pero que debido a la escasez de combustible sólo podría continuar trabajando durante dos semanas más.

Y algunos blogs palestinos:

 

Gaza

Gaza

 

¿Qué es esta sangre que palpita en la arena
y qué es este ocaso?

Llama del presente, ¿qué vamos a decir?

-Adonis, "El tiempo".

 

Moratinos enmudece absorto en la maquinación de una justificación para lo injustificable. Solana pule las alas de su colección de aviones de combate mientras persigue a criminales de guerra ya muertos y jalea a los vivos. El estado criminal de Israel engrasa su letal maquinaria de propaganda para culpar a Hamas y el imperio aplaude los nuevos logros de la guerra contra el terrorismo: ¿actos de guerra asimétrica o una buena operación de relaciones públicas?

Europa es un rehén sordo, mudo y ciego que agoniza.

  • Sobre la historia de la fotografía que encabeza el post (gracias, Dani): BBC

Haditha

Haditha

Una orgía de terror

Joaquín Pérez Azaustre

DEJARON las paredes de sus casas cubiertas de una sangre mineral, espesa y mendicante, con esa impunidad que da tener las armas al alcance de la mano y un deseo salvaje de matar. Hay muchas maneras de contarlo, pero una sola, quizá, de imaginarlo: pongan las secuencias que deseen. La investigación abierta en EEUU nos dice que, al contrario de lo que ha dicho el presidente Bush, su mayor "error" en Iraq no han sido las torturas en la cárcel de Abu Ghraib –estamos tan acostumbrados a la inhumanidad disparatada de este hombre que ahora vemos en los titulares que, para Bush, toda una cadena de torturas le parece un "error", y hasta nos resulta normal, teniendo en cuenta su poética vital de atragantamiento en la galleta y bombazo a mansalva–, sino los asesinatos masivos de familias enteras iraquíes. Al parecer, era algo habitual. Si moría un marine, en un atentado o en un cruce de tiros residual, un batallón salía de caza por cualquier ciudad de Iraq, entraba así en las casas y comenzaba su baile ritual, ametrallando el aire, las cortinas, ametrallando el pan y la simiente, ametrallando a madres, padres, hijos, hijas, en medio de una orgía de terror. No se ha sabido hasta ahora, y sin duda sabremos mucho más. EEUU es, como siempre, un país capaz de lo peor y lo mejor: es la única nación del mundo empeñada en repetir todos los Vietnam de su pasado, incrementando el daño, los abusos, y sin embargo, al mismo tiempo, la única, también, donde la libertad de información –a pesar de los esfuerzos de los últimos años de la administración de Bush por limitarla– sigue palpitando con rigor, sigue todavía en su postura de una dignidad que se mantiene entera.
El mismo día en que sabemos que, para George Bush, establecer un régimen de torturas en un país invadido ilegalmente es, sencillamente, un "error", y que hubo un "error" mayor –siguiendo esta nomenclatura coral del despropósito, o la del eufemismo perverso–, consistente en matanzas indiscriminadas a población civil indefensa, sabemos, también, que el presidente ha declarado en su discurso de la ceremonia de graduación de West Point que la administración de EEUU. va a perseguir el terrorismo en todo el mundo "como nunca lo ha hecho hasta el momento". Teniendo en cuenta el historial del orador, nos preguntamos si George Bush ha pensado en volar el mundo directamente, en soltar pelotazos selectivos o en convertir la base de Guantánamo en una franquicia internacional como McDonalds. Para quien no haya querido, incluso a estas alturas, comprender que la invasión de Iraq ha sido una locura consentida, con fines más que discutibles –el expolio consciente del petróleo–, ahora es el momento de volver a la legalidad internacional. Creo en las Naciones Unidas: pero no en la presente pantomima, sino en aquello que debieran ser. El mundo no puede ser el rancho de este hombre.

[Gracias, cartujera, por el texto]

Sobre la matanza de Haditha:

Una investigación asegura que unos marines asesinaron por venganza a una veintena de iraquíes inocentes

Una niña iraquíe describe la matanza de su familia por tropas de EEUU

Haditha: el precio de la guerra

Desde el mar hasta el río...

Desde el mar hasta el río... A apenas unas horas de que se produzca la publicitada retirada israelí de 21 asentamientos de Gaza y 4 de Cisjordania, mientras la prensa, estúpida y lacaya como siempre, habla "de un nuevo camino para la paz" y se felicita por el fin de los asentamientos (quedan más de 150 en plena Cisjordania y en los Altos del Golán) sin siquiera cuestionarse las razones por las que Sharon de pronto juega al policía bueno en un erial abrasador con la mayor densidad de población de mundo, donde no hay agua ni recursos, mientras el muro del apartheid se extiende como una maldición hasta alcanzar 700 kilómetros y se siguen ampliando y construyendo nuevas "colonias" a fecha de hoy en tierras más fértiles y rentables, el graffitero Banksy, del que ya he hablado aquí, ha dejado allí su firma.
Por lo visto, a un anciano que le observaba no le gustó la idea. Comprensible también, aunque por muchas capas de pintura que reciba seguiría siendo el muro de la mayor prisión del mundo.

Old man: You paint the wall, you make it look beautiful.

Bansky: Thanks

Old man: We don’t want it to be beautiful, we hate this wall, go home.